La pausa de los aranceles a raíz del acuerdo concertado por la Presidenta Claudia Sheinbaum y el Presidente Donald Trump, se asemeja al Parto de los Montes, porque su desenlace flácido contrasta frente a la amenaza brutal, el acoso previo y el peligro real que implicaría la aplicación de las tarifas arancelarias anunciadas.
La suspensión revela lo absurdo del discurso trumpista porque la aplicación de los aranceles en los términos impuestos, no solo sería un balazo en el pie de la superpotencia, sino un intento de suicidio y el colapso de la globalización como proyecto mundial. Lo positivo de todo esto es que se abre la oportunidad para que ambos gobiernos sopesen la problemática en su naturaleza real, en tres grandes temas: La migración, el negocio ancestral de tráfico circular de armas, drogas y dinero sucio, así como el déficit de los EEUU en la balanza comercial, alegado por la Casa Blanca.
La pausa responde a la estrategia de diálogo y colaboración con respeto recíproco a la Soberanía, en la que ha insistido la Presidenta de México. Se revela además la cabeza fría de la Mandataria, al esperar hasta el último momento la respuesta de la fiera a su llamado pacificador, por lo que Sheinbaum dejó de lado el anuncio de un plan alternativo de ojo por ojo y diente por diente, que habría hecho escalar al conflicto para terminar como el caso canadiense, en el que el Presidente Trudeau sigue de tapete del magnate de Mar-a-lago.
El acuerdo contiene compromisos obvios, generales y sin duda necesarios: México reitera su deber de combatir a los cárteles y aumenta la presencia de la Guardia Nacional en la frontera, y los EEUU por primera vez en su historia, se comprometen a frenar la venta de pertrechos a los cárteles por parte de los fabricantes de armas, a los que Claudia señala con agudeza y valentía como aliados de la delincuencia. En México los restos de lo que queda de la oposición y la prensa enemiga del Régimen de la 4T, salen con que la Presidenta se doblegó ante Trump sin embargo, lo cierto y verdadero es que el que dijo: “nada detendrá a los aranceles…”, por hoy reculó.
Queda de manifiesto que los pueblos y los gobiernos de todos los países del orbe incluidos los Estados Unidos, están bajo la presión de factores reales de poder con pretensiones de gobierno mundial. Claudia gana porque le asisten la razón y la justicia y Trump saca provecho, porque con su postura intimidante mantiene a raya a sus verdaderos enemigos que no están en México, sino entre los referidos factores reales de poder en su propio país y en el mundo, y entre los oligarcas del planeta a los que Trump en mancuerna con Elon Musk, disputa el liderazgo de la globalización.
No hay que olvidar que en su narrativa Trump se duele del déficit comercial de su país en la balanza México-EEUU, a lo que Sheinbaum responde con argumentos de sentido común. El déficit referido no impacta en forma decisiva, porque los productores de ambos países obtienen ganancias en utilidades de capital y ventajas laborales en el mercado común, que la balanza comercial no registra, pero que en forma adicional fortalecen a la economía de las dos partes en proporción al tamaño de cada una de ellas.
Además ambas naciones son socias comerciales y no están en competencia entre sí mismas sino frente a China, respecto a lo cual la alianza de los países del Tratado México, Estados Unidos y Canadá T-MEC, ofrece la única posibilidad de que EEUU salga bien librado de la guerra comercial con el gigante asiático (1).
(1) Si deseas más información sobre el tema, te ofrezco mis artículos Hipocresía de Trump y Desafíos del Año Nuevo, en este mismo Blog Archivo Adjunto.
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