Al profundizar en el Huachicol se revela que dicho sistema de corrupción y saqueo de bienes públicos a gran escala, inició con Felipe Calderón y alcanzó su más alto nivel con Enrique Peña Nieto; López Obrador lo dio por resuelto en 2021, pero resurgió modificado como Huachicol Fiscal, estallando el escándalo que hoy acapara los titulares.
A estas conclusiones entre otras llega el académico de la Universidad Iberoamericana Samuel León Sáez, en un trabajo objetivo y riguroso de investigación realizado bajo los auspicios de la Universidad de Oxford, Inglaterra, con el cual el académico obtuvo su Título de Maestro. La tesis “Huachicol, el Nuevo Mercado Criminal en México”, convertida en libro tanto en Reino Unido como en nuestro país, fue objeto de análisis en una entrevista a López Sáez, en el programa La Silla Roja de Financiero TV (1).
El Maestro López Sáez refiere que la “guerra contra el narco” de Felipe Calderón (2007), causó que la banda de los Zetas y el Cártel del Golfo intentaran nuevas formas criminales, y aprovechando que la atención del Gobierno estaba enfocada en el narcotráfico incrementaron el robo endémico de combustible horadando los ductos de PEMEX. Al inicio del sexenio de Peña Nieto esta forma de saqueo sistemático ya estaba consolidada y a ella se agregó la instalación de tuberías clandestinas que partían de las propias refinerías de la empresa estatal.
En paralelo existía en menor escala el llamado Huachicol Fiscal, que implica el contrabando de combustible de los Estados Unidos y su distribución en México, mediante una red de corrupción integrada por funcionarios públicos y empresarios vinculados al crimen organizado en ambos lados de la frontera. Los gobiernos del viejo régimen no hicieron nada al respecto; a su llegada López Obrador inició el combate al saqueo y para 2021, después de descubrir y cancelar las tuberías clandestinas de la Refinería de Salamanca y realizar operativos en diversas regiones, dio por resuelto el problema.
Sin embargo mientras se redujo esa forma de robo, el Huachicol Fiscal creció de modo exponencial a partir de 2022 cuando al concluir la Pandemia, AMLO retiró el subsidio a la compra de combustibles, haciendo volver a su nivel la carga tributaria que desde siempre grava el precio de la gasolina y el diesel. Este escenario hizo del contrabando un gran negocio, porque el combustible se compra en los EEUU para venderlo en México a un precio incrementado por los impuestos, cuyo importe en vez de ser pagado, se queda en los bolsillos de la red criminal.
El Huachicol Fiscal corre con otros delitos a nivel internacional, porque en los mismos buques que transportan el combustible de contrabando, ingresan armas procedentes de los EEUU que apertrechan a las bandas criminales. A pregunta expresa de los conductores de la Silla Roja, López Sáez concluye que el golpe dado a esa actividad criminal por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, a raíz de la detención de catorce implicados, incluido un Almirante de la Marina Armada de México, no tiene precedente y es el más contundente en la historia (2).
(2) Para mayor información te ofrezco mis artículos Sociedad bajo asedio y Contrabando de ida y vuelta, en este mismo Blog Archivo Adjunto.
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