La Asamblea Global de Premios Nobel celebrada en Roma la semana pasada, reunió a mas de treinta laureados con dicho premio en diversas disciplinas humanísticas y científicas, y concluyó con una declaración que exige a las superpotencias del planeta evitar el uso de la Inteligencia Artificial en la guerra y en específico en cuanto a las armas nucleares.
La asamblea internacional incluyó mas de doscientas personas con influencia social y prestigio a nivel global, entre las que se encuentran al menos treinta de ellas galardonadas con el Premio Nobel, ex jefes de estado y de gobierno, así como expertos en distintas ramas del conocimiento humanísta y científico comprometidos con la paz. La reunión responde a la convocatoria del Papa León XIV contenida en su encíclica Magnífica Humanitas, publicada dos meses atrás, lo que indica la voluntad de la Iglesia de entrar de lleno a la acción evangelizadora en el tema en cuestión.
La Declaración de Roma valora el progreso científico y tecnológico como un factor de construcción del Bien Común Universal y una oportunidad extraordinaria para la atención a la salud pública, la educación, la lucha contra la pobreza y la protección del medio ambiente. A ello corresponde que la Premio Nobel de la Paz María Ressa, profesora de la Universidad de Columbia, se haya dirigido a los concurrentes señalando la necesidad de establecer una brújula moral en estos tiempos de riesgo sin precedente, para enfrentar la carrera armamentista.
El llamado del Papa hace salir a la Iglesia al encuentro de una humanidad temerosa y doliente, amenazada como nunca por la destrucción masiva, en aras de ambiciones imperiales de dominio hegemónico que amenazan la naturaleza multilateral de las relaciones internacionales. La convocatoria constituye un impulso inspirador a la acción directa de todos los hombres de buena voluntad, para construir una paz “desarmada y desarmante” en base al trabajo legislativo desde los Estados Nacionales y los Tratados de Derecho Internacional, lo cual encuentra justificación en el objeto de este propósito, que es condición para que la especie humana sobreviva.
Durante el desahogo de la asamblea destaca el discurso del profesor David Jonathan Gross, Premio Nobel de Física 2004 y actual docente en la Universidad de California, quién asegura que estamos frente al riesgo de una guerra nuclear mucho mayor, que el que corrió el mundo el siglo pasado. Tal apreciación es acertada, porque los Tratados Salt I y Salt II celebrados en los años de 1972 y 1979, que limitaban el número y capacidad de las armas nucleares de las superpotencias, llegaron a su término de vigencia sin que los Estados Unidos como gran ganador de la Guerra Fría, haya mostrado interés alguno en su renovación.
La actriz Sharon Stone, veterana activista por la paz, llamó a la construcción de un bien común digital basado en el respeto a cada persona, afirmando que en la medida que aumentan las capacidades de las máquinas, debe ser mayor el compromiso moral de quienes las construyen y operan, porque “la dignidad humana no es un algoritmo».
La Declaración de Roma convoca a esta Cruzada, cuyo éxito depende de todos los hombres de buena voluntad que concurran a su llamado, difundan su mensaje para que todas las Naciones dirijan sus esfuerzos por la Paz del Mundo, desde su base democrática y soberana (2).
(2) Para mas información sobre este tema, te ofrezco mi artículo Convocatoria del Papa, en este mismo Blog Archivo Adjunto.

0 comentarios