La Independencia Soberana de México es importante, porque el Estado Nacional es un organismo intermedio entre el individuo y el Orden Jurídico Internacional, que delimita el ámbito de la comunidad étnica y cultural que vive en un territorio determinado, bajo un orden jurídico específico.
Celebrar la Independencia de México no es un festejo frívolo, sino una oportunidad de vivencia colectiva para repasar nuestra historia y proyectar el porvenir a partir de nuestra identidad mestiza y multicultural, y del goce compartido de los bienes que obtenemos de nuestro trabajo y recursos naturales. Lo pertinente es realizar este ejercicio sin perder de vista a la comunidad internacional a la que cada vez estamos más integrados, en la medida en que los medios de transporte y comunicación de los que disponemos para la convivencia y el intercambio recíproco, han logrado un avance que ha hecho del planeta un vecindario global.
El nacionalismo es importante y valioso cuando se concibe a la Patria como un destino compartido para el bien común de cada ciudadano y sector de la sociedad nacional, y con el mismo propósito se enlazan todos los pueblos en el escenario internacional. En efecto, también existe un bien común de la humanidad total, regido por el Derecho Internacional que se construye mediante acuerdos celebrados entre los Estados Nacionales, lo que dada su múltiple diversidad, tejen un conjunto de relaciones multilaterales que generan instituciones de gobernanza mundial.
Existe un nacionalismo mal entendido cuando se concibe con un sentido de exclusión de los hombres y mujeres de otros pueblos por razón de raza, cultura, religión, idioma, etcétera, rechaza el principio de que todos los hombres somos hermanos, y ve en “el otro” el infierno en la tierra. A este género pertenecen los estados cuyos gobiernos erigen muros en sus fronteras, para dificultar y hasta impedir el acceso de personas migrantes, pretendiendo suprimir la tendencia natural del ser humano a la convivencia o condicionarla a la explotación en sus diversas formas.
Existe también un internacionalismo mal entendido, que desprecia la integración de la comunidad mundial en base a acuerdos multilaterales y pretende erigir e imponer por la fuerza un Gobierno Mundial Hegemónico, para someter a todos los pueblos y despojarlos de sus recursos naturales. A esta última especie pertenecen tanto el llamado Socialismo Real del siglo XX que colapsó con la caída del Muro de Berlín en el 1989, y la internacional del dinero promovida hoy día por Estados Unidos e Israel, con el apoyo de una oligarquía global, tan totalitaria, materialista y criminal, como lo fue el régimen despótico de José Stalin.
Nos toca construir un equilibrio entre los Estados Nacionales y la Comunidad Mundial, en base a relaciones multilaterales y en el marco del Derecho Internacional, bajo los principios de Solidaridad y Subsidiariedad, que son los ejes rectores del bien común. En estas fiestas patrias México tiene mucho que celebrar proclamando su Independencia Soberana, al tiempo que sostiene a nivel internacional el respeto a la Soberanía de los demás pueblos, trabajando en equipo en la construcción de un mejor futuro para la humanidad, con base en la cooperación y la responsabilidad compartida.

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