La crisis de vivienda en España que en ese país ha detonado un conflicto social y político, mueve a reconocer el acierto del pueblo mexicano, que en las elecciones de 2018 votó por un cambio para dejar atrás al régimen neoliberal y tomar un camino de búsqueda del bien común, por la vía de la economía mixta de libre mercado y rectoría del Estado.
La actual protesta por la vivienda en España no plantea un desafío en contra de la propiedad privada y por el contrario, es una demanda en favor de la expresión mínima de la propiedad privada, que se concreta en el Derecho a la Vivienda. El enemigo a vencer es el ánimo especulador propio del régimen neoliberal, que en este caso favorece a los llamados Fondos Buitre que gozan de privilegios otorgados por la ley ibérica, que impulsan el ingreso de capital internacional libre de impuestos, que no se queda en el país como inversión productiva, sino que huye con sus ganancias después de chupar hasta la última gota del patrimonio de muchos españoles.
La crisis neoliberal de vivienda no es exclusiva de España. En los Estados Unidos estalló en 2008, y en México tuvo su raíz en la corrupción del Viejo Régimen, que entregó a especuladores los derechos de cobranza del Infonavit. Los Gobiernos de la 4T rescataron al Infonavit y emprendieron el programa Vivienda para el Bienestar, reestructurando los créditos en mora, construyendo desarrollos habitacionales dotados de espacios de convivencia familiar y social, movilidad hacia escuelas y centros de trabajo, y generando nuevas formas de disposición de vivienda propiedad del Estado, destinada al arrendamiento con opción a compra (1).
Volviendo a España, la propuesta para frenar los abusos de los Fondos Buitre fracasó el viernes pasado en el Congreso de los Diputados, por el rechazo de Vox y del Partido Popular, lo que hizo escalar el conflicto generado por la falta de vivienda. No obstante que ambas formaciones políticas simulan ser herederas del Franquismo, engañan a su clientela electoral haciéndola creer que el mundo sigue en los tiempos de la Guerra Fría y dejan de lado que Franco jamás reconoció al Estado de Israel y por el contrario, presagió que la inserción de dicho enclave en Medio Oriente, traería como consecuencia el Genocidio Palestino.
Vox y Partido Popular están entregados a los oligarcas globalistas internacionales y desprecian la vertiente de Justicia Social que alentó a Falange, movimiento cívico y sindical de base, aliado del Régimen Franquista, que propuso una vía alternativa entre liberalismo y comunismo. En efecto, en el discurso de fundación de Falange su dirigente José Antonio Primo de Rivera hace una crítica lapidaria del régimen liberal y entre otras cosas sentencia: “…no hubo nunca situación de vida colectiva, donde sus hombres injuriados, enemigos unos de otros, se sintieran menos hermanos que en la vida turbulenta y desagradable del Estado Liberal…” (2).
En España el problema de vivienda ha tornado en crisis política. El día de ayer el Gobierno de Pedro Sánchez convocó a nuevas elecciones, adelantando los comicios previstos para el año entrante, a pesar de la injerencia exterior que amenaza en las actuales circunstancias. Lo anterior pone hoy día en manos de los ciudadanos hispanos la decisión en este tema y en otros, incluida la disyuntiva fundamental de elegir entre la Soberanía de la Nación Española o la sumisión al Gobierno Mundial del dinero.
(1) Gobierno de México. Página Web sobre el Programa Vivienda para el Bienestar.

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