La reunión entre Donald Trump y Vladimir Putin, en el territorio de Alaska que el Imperio Ruso vendió a los Estados Unidos en 1867, confirma que ambos Presidentes apuestan por concluir la guerra que sostienen en Ucrania las dos potencias.
Cuando estalló la guerra en Ucrania en tiempos de Joe Biden, Trump la calificó de absurda, lo que corresponde al desprecio que muestra frente a la Unión Europea UE y Volodimir Zelensky. Putin invadió a Ucrania y dejó en claro que sus objetivos eran impedir que se instalaran misiles de la Organización del Atlántico Norte OTAN apuntando a Moscú, y conservar su acceso al Mar Negro que la Zarina Catalina la Grande obtuvo en 1783, cuando tomó la Península de Crimea, rompiendo el bloqueo impuesto por el Imperio Turco.
Aparte de conservar su salida al Mar Negro Rusia no tiene ambiciones territoriales en Europa, como lo prueba el hecho de que en su día liquidó el Pacto de Varsovia, contraparte de la OTAN. Ambas alianzas militares, la OTAN y el Pacto de Varsovia, tuvieron como antecedente la Conferencia de Yalta (1945), en la que Inglaterra, Estados Unidos y Rusia se repartieron el mundo de la posguerra, mediante un acuerdo que mantuvo a las naciones de Europa Oriental cautivas de la extinta Unión Soviética, hasta que fueron liberadas por Rusia en 1991, a la caída del régimen soviético.
Pese al fin de la Guerra Fría, EEUU y sus aliados mantienen viva a la OTAN, desde donde se sigue gritando: ¡Rusia es un peligro para Europa!, en tanto que Trump la considera aliada ancestral de EEUU, y quiere que lo siga siendo en su guerra contra China y por ende, la Guerra en Ucrania es vista por Trump como un error que alejó a Rusia de los EEUU y la acercó a China. En sus reacciones recientes los líderes de la Unión Europea amenazan con actuar por su cuenta desplegando tropas en Ucrania, lo que pone en riesgo de desaparecer al Estado Ucraniano, como ocurrió a Polonia al ser desgarrado y repartido su territorio entre Austria, Prusia y Rusia (1772-1795).
En tal escenario lamentable pero posible, en el que no se descarta un doble juego de Donald Trump, Zelensky aparece como una marioneta desmadejada, de cuyos hilos tironean EEUU y los países europeos. El único perdedor es Ucrania; Rusia logra evitar que se instalen misiles de la OTAN en suelo ucraniano y mantiene su acceso al Mar Negro, en tanto que los oligarcas globales han hecho un negocio redondo con la venta de armas a Ucrania y el suministro de energía a Europa.
El camino de la Cumbre de Alaska es el menor de los males, porque a pesar de que la pérdida de vidas humanas no tiene ni precio ni remedio, la propuesta tiende a una paz duradera que abre la puerta al futuro de Ucrania a partir de una era de cooperación, y el pago de los daños materiales a cargo de las potencias. Al Pueblo Ucraniano le toca decidir si asume la misión que la historia le propone en la construcción de la paz en el Continente Euroasiático y de no ser así, seguirá pagando con sangre, el precio de haber empoderado a un gobernante entreguista, frívolo e idiota como Volodimir Zelensky.
(1) Si deseas mas información sobre este tema, te ofrezco mis artículos Los Huevos y la Canasta, Paz de Porquería, Europa Mezquina y Desalmada y Zarpazo Ruso, en este mismo Blog Archivo Adjunto.

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