La publicación del libro Grandeza del ex presidente López Obrador, exalta a los pueblos originarios, como ingrediente de nuestra Identidad Nacional, indígena y española.
El régimen de la 4T ha realizado múltiples acciones de atención a las personas originarias y de reconocimiento a las culturas ancestrales de Mesoamérica, que van desde el rescate del sureste mexicano en base a la construcción de grandes obras como la Refinería Dos Bocas, el Tren Maya y el Corredor del Istmo de Tehuantepec, hasta reformas a la Constitución que fueron regateadas por gobiernos anteriores. Lo anterior es un esfuerzo de integración humana y un acto de justicia social, y para efectos políticos protege nuestro territorio de la rapiña globalista y fortalece la Soberanía Nacional.
Los esfuerzos y obras mencionadas no solo operan en favor de nuestros hermanos indígenas, sino que contribuyen al bien común de la sociedad mexicana en su conjunto, tanto en el presente como de cara al porvenir. En cuanto al libro en comento, los críticos lanzan sus dardos en contra de López Obrador, porque el autor niega la práctica de sacrificios humanos y el canibalismo que se atribuyen a nuestras culturas originarias, con el argumento de que tales versiones son falsas y fueron inventadas por los conquistadores para justificar la crueldad y la ambición rapaz con la que procedieron en contra de los naturales.
A esta luz es pertinente abordar el tema con vista al libro Visión de los Vencidos de Miguel León Portilla (1926-2019), académico y diplomático mexicano que se basa en estudios de los Franciscanos del Siglo XVI, en especial de Fray Bernardino de Sahagún, pionero a nivel mundial de la antropología como disciplina científica. Don Miguel compagina la obra portentosa de Sahagún con hallazgos arqueológicos analizados con tecnología del Siglo XX, y declara de modo contundente la existencia de sacrificios humanos en el Imperio Azteca, con apoyo en numerosas fuentes históricas que los estudios arqueológicos confirman (1).
León Portilla comprueba la existencia de sacrificios humanos, y al ser cuestionado al respecto por Cristina Pacheco (1941-2023), durante una entrevista genial disponible en Youtube (2); el académico considera abominable dicha práctica, pero pide que no nos demos por sorprendidos, y nos recuerda que el fenómeno está presente en muchas culturas. A lo anterior no escapa ni la Tradición Bíblica, cuando en Génesis 22 Jehová pide como algo usual y normalizado que Abraham sacrifique a muerte a su hijo Isaac y el Patriarca se muestra dispuesto, con lo que dichos sacrificios pasan a ser parte del misterio de nuestra naturaleza caída.
León Portilla señala que el propio Cristianismo tiene su origen en un sacrificio humano-divino en virtud del cual, Jesús entrega su vida tomando sobre sus espaldas el peso del pecado del mundo, para redimir al género humano. El historiador en cita cultivó la investigación y la enseñanza de nuestras culturas ancestrales en la Universidad Nacional Autónoma de México desde 1956, creó programas de estudio y convocó a profesores, escritores y poetas de origen nahuatlaca, que han dado soporte académico a la conservación y desarrollo del Náhuatl, que en la actualidad es lengua materna de un millón y medio de mexicanos.
Es válido contradecir el punto de vista de López Obrador en cuanto al tema de los sacrificios humanos, pero resulta obligado reconocer que en su particular estilo provocador, el ex presidente nos ha hecho voltear a ver a hermanos nuestros, que aún hoy día son víctimas de frívola curiosidad o peor aún, de nuestra criminal indiferencia.
(1) Visión de los Vencidos. Libro digital de Miguel León Portilla de acceso gratuito.
(2) Entrevista al Profesor y Humanista Miguel León Portilla por Cristina Pacheco.

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