La condena del Papa León XIV a la guerra en su homilía del Domingo de Ramos, en la que recordó que Dios no escucha las oraciones de quienes tienen las manos llenas de sangre (Isaias 1:15), fue contestada por la portavoz del Gobierno de Estados Unidos Karoline Leavvitt, esgrimiendo como justificación la defensa de los “valores judeocristianos” en los que según la vocera, fueron fundados los EEUU (1).
Es importante analizar el concepto “judeocristiano” en el contexto actual, porque pasó de ser una tendencia religiosa que deriva de una falsa consideración según la cual, el cristianismo y el judaísmo “son la misma cosa” y se ha convertido en expresión política concreta del grupo que hoy día ejerce el poder en los Estados Unidos. Esta apreciación que comparten algunos cristianos y judíos en los EEUU, menoscaba la identidad de la práctica religiosa y como tal preocupa por igual a líderes de ambas confesiones: cristianos y judíos.
En el análisis de la cuestión destaca la opinión del Rabino de Nueva York Jacobo Neusner (1932-2016) autor del libro Un Rabino Habla con Jesús (1993), en el que frente al fenómeno naciente en aquellos días, plantea la necesidad de fortalecer la identidad de su religión, destacando sus diferencias con el Cristianismo. A partir del Evangelio de Mateo al que el Rabino reconoce apegado a los hechos históricos, el Rabino Neusner sostiene que tales diferencias llegan al antagonismo, presentando a Jesús como un contestatario radical frente al judaísmo de su tiempo, lo que contrasta con la postura cristiana según la cual Jesús vino a dar cumplimiento pleno a la Ley y a los Profetas.
El Rabino Neusner critica a Jesús porque se sienta a la mesa con pecadores; pone el sábado al servicio del hombre; considera las leyes de la Torá (Mitzvot) como meros preceptos humanos (Mateo 15:9); posterga los lazos de sangre y redefine a la familia cuando dice: mi Madre y mis hermanos son los que hacen la voluntad de mi Padre (Mateo 12:48,50) y se escandaliza porque Jesús pide amor y no sacrificios (Mateo 9:10,13). El Rabino Neusner rechaza el Sermón del Monte (Mateo 5:1,12) y con ello elude el compromiso con la Paz y la Justicia, la Pureza del Corazón y la Solidaridad con los que sufren (2).
En su libro Jesús de Nazareth (2007), José Ratzinguer ya entronizado como Papa Benedicto XVI sale al paso de la postura del Rabino Neusner, con quién comparte la necesidad de dejar claro que ambas religiones no son la misma cosa, y la gran importancia que para efectos de identidad, tales diferencias deben ser asumidas tanto por cristianos como por judíos. En el debate ambos líderes religiosos sostienen los argumentos de convicción que animan la religiosidad específica de cada uno de ellos y los ponen a la consideración para que cada quién, cristianos y judíos, lleguen a sus propias conclusiones y actúen en consecuencia.
Como se observa los “valores judeocristianos” han pasado a ser una ideología política con la que el grupo en el poder en los Estados Unidos justifica la guerra de dicho país en contra del mundo y en particular, en contra de Irán y otros pueblos del Medio Oriente con propósitos de dominación, al servicio de Israel. El monstruo que implica esta guerra es enfrentado por el Papa León XIV, quien el pasado Domingo de Resurrección reiteró la condena a la guerra en su mensaje de Pascua y sentenció: Que callen las armas y cambien los corazones.
(2) Un Rabino Habla con Jesús. Libro del Rabino de Nueva York, Jacobo Neusner.

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